De hecho, cuando pensemos en cómo sería nuestra oficina ideal, seguramente nos venga a la cabeza Google, luz y color por todas partes, balones gigantes por sillas, espacios de ocio, reuniones llenas de creatividad… ¿Y si pensamos en Apple o en Steve Jobs? Tenemos otro ejemplo más de un trabajo idílico. Estas dos grandes empresas han ayudado enormemente a revolucionar el concepto de oficina.